Historia

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En 1985 se inicia el trabajo de Fundación Gizakia

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En los años 80, en pleno "boom" de la heroína, los obispos de los tres territorios históricos decidieron impulsar la implantación de un programa de rehabilitación para toxicómanos basado en la metodología de Progetto Uomo que venía funcionando en Roma con magníficos resultados.

Desde cada diócesis se creó una entidad para la puesta en marcha de un programa Proyecto Hombre en cada uno de los territorios, y se comenzó a formar profesionales en el Centro de Solidaridad (CEIS) de Roma para la intervención según la metodología del Progetto Uomo puesto en marcha por el CEIS.

En 1985, se pone en marcha Proyecto Hombre de Bizkaia impulsado desde la Asociación Adro.En 1991, se crea la Fundación Gizakia que releva a la Asociación Adro en la promoción de Proyecto Hombre de Bizka

En un momento en que la visión social “condenaba” a las personas drogodependientes, Proyecto Hombre aportó una visión humanista, que se focalizó en las dificultades de algunas personas para afrontar la vida sin recurrir a sustancias.

Inicialmente el Programa Proyecto Hombre recurrió a la Comunidad Terapéutica, integrada en un programa global que contemplaba las acciones de preparación previas al ingreso a la comunidad (Acogida) y las posteriores que enfatizaban la inserción social (Reinserción).

Progresivamente, este modelo se fue completando con otras áreas sinérgicas como Programa de Apoyo a Familias y la Intervención en Prisión.

Hoy día Gizakia ofrece más de 16 procesos distintos de trabajo en sus diferentes áreas, que pueden combinarse en función de las necesidades de las personas con las que trabajamos para dar una respuesta integral.

En 1995, viendo la positiva incidencia que el acceso a un empleo de calidad tenía en procesos de inclusión social, se puso en marcha el Programa RAIL (Red de Apoyo a la Inserción Laboral), germen del actual Área de Inserción laboral que ofrece servicios de orientación, formación e intermediación laboral con empresas.

En 1996, ante la creciente demanda de padres y madres preocupados por los comportamientos de sus hijos e hijas adolescentes, se pone en marcha el Programa Hirusta, que se enmarca dentro de la estrategia del Área de Prevención.

Con los cambios registrados en el ámbito de las adicciones, se ponen en marcha itinerarios de atención flexibles que permiten personalizar los diferentes servicios de la Fundación. Asimismo se van incorporando estrategias de reducción de riesgos y daños que complementan el -hasta entonces- único enfoque dirigido a la abstinencia. En 2003 se abrió el Programa de Mantenimiento con Metadona.

En 2015 se puso en marcha un programa de atención dirigido a personas con consumos activos para la reducción de riesgos y daños, e incluye la incorporación a circuitos de atención normalizados y la inclusión social.

En la actualidad el Área de Adicciones de Gizakia atiende todo tipo de drogodependencias, incluidas las alcohólicas, así como otros tipos de adicciones sin sustancia.